De doce tres, de tres solo uno.
El ministerio de la fidelidad.

Sin duda alguna, los doce apóstoles, fueron los testigos que eligió Jesús, el cumplimiento de su propósito, y a través de ellos, el cumplimiento del testimonio y la promesa fuese anunciada. San Mateo 10.
Fueron doce hombres, también llamados del vulgo, los cuales, para los fariseos y nobles maestros de la ley, no eran dignos, por decirlo así, de vivir la promesa del redentor, la cual ellos aún, continúan esperando.
En ocasiones, nos resulta más fácil confiar en los hombres que pueden fallar y decepcionar que en Dios que nunca lo hace, tal vez por el temor a ser confrontados con la decisión que queremos tomar y por miedo a que la respuesta sea contraria a la que Dios nos dará, optamos por escuchar el concejo que más se acomode a nuestra voluntad.
Pero si queremos elegir de manera correcta, debemos contar con el discernimiento del espíritu santo para saber en quien debemos confiar. Y a quien debemos oír.
Un ejemplo claro fue dado por Jesús quien teniendo 12 discípulos, con tres hizo los milagros quizás más impactantes: sanar a la hija de Jairo, transfigurarse y hasta llorar amargamente en el monte de Getsemaní.
Y no los escogió a ellos quizás por ser más amigo, o porque los otros nueve no eran espirituales, de hecho todos fueron llamados como diamante en bruto para ser transformados, quizás los otros nueve aun no estaban preparados para ver los prodigios que el haría, o no entenderían la magnitud de su poder y simplemente se darían por vencidos o terminarían huyendo.
Pero, ¿Por qué solo tres y precisamente esos tres fueron los de confianza de nuestro maestro?
no fue precisamente porque los tres nunca se equivocaron, ya que Jesús reprendió varias veces a Jacobo y a juan, por su actitud arrogante al querer sentarse a su lado en el reino de los cielos y por querer orar para que descendiera fuego del cielo y consumiera a los samaritanos por no recibir al maestro.
a pedro le pregunto tres veces si lo amaba después de que lo había negado, a más de reprenderlo por querer defenderlo a espada después de cortarle la oreja a un oficial, por tratar de interponerse a su voluntad, y por estar pensando en las cosas de los hombres antes que en las de Dios. Quizás con juan no hay mucho que reprochar, pudo haber sido su actitud pasiva ante todos los prodigios de Jesús.
Pero lo que diferencia a estos tres de los demás apóstoles y los hizo candidatos para ocupar ese lugar privilegiado, fue su valentía a pesar de las equivocaciones, del miedo y de muchas cosas con las que tuvieron que luchar para llegar a ese lugar, no buscó perfección ya que ellos no la tenían, también se equivocaron, lo dejaron solo en el momento más crítico, pero fue esa osadía y el no conformarse con el lugar donde estaban, lo que los llevo a hallar esos milagros impactantes y a presenciarlos, cosa que a los otros nueve solo les toco oír.
De igual forma los otros nueve también fueron usados para llevar el evangelio, como lo dijo Jesús y la gran mayoría fueron mártires por el amor del maestro, pero estos tres impactaron, causaron una revolución por decirlo así, y quizá llegaron a sorprender el corazón del maestro, a tal punto de mostrar esos tesoros escondidos y secretos guardados que el tenia dentro de sí.
HABLEMOS DEL APOSTOL JUAN.
Juan, fue el testigo legitimo del caminar y cumplimiento del propósito de Jesús en la tierra. Se puede decir que el apóstol juan, construyo un ministerio de fidelidad al evangelio legitimo desde la perspectiva del amor y la gracia, el cual Jesús encomendó predicar como las buenas nuevas de salvación.
Hijo de Zebedeo, pescador al igual que su hermano, antes de ser discípulo de Jesús, en sus tres cartas, ratifica a través de su testimonio, el paso de Jesús por la tierra, siendo el, un testigo verdadero, ya que camino con El, y cada vez que podía, recostaba su cabeza en el pecho del maestro. Habla el evangelio del amor, exhortando a caminar en la luz con Dios, y acompañados de sus hermanos en Cristo, a amar a Dios y a los Demás.
De los doce apóstoles, Juan, fue el único de ellos, que acompaño al maestro, en el cumplimiento de la redención, en las horas mas criticas de agonía, tanto en el Getsemaní, como e su arresto, juicio y crucifixión. Estuvo fiel hasta sus últimos días, y fue uno de los pioneros de la iglesia primitiva. Juan nos dejo un ejemplo de fidelidad y perseverancia en Dios.
REFLEXIONEMOS:
Dios nos enseña que no está buscando perfección, que tener miedo es natural y a veces fallar en medio del aprendizaje es parte de la enseñanza, El busca osados y valientes como juan que se recostó en el pecho del maestro a escuchar su corazón, como pedro que a pesar de su brusco carácter siempre quiso defender a toda costa a aquel que lo hizo pescador de hombres y como un Jacobo que anhelaba un puesto más grande y no conformándose fue llamado hijo del trueno.
Es tu actitud y tu sed por conocerlo a él que te va a llevar a presenciar los prodigios y las hazañas más grandes que Dios hará con tu vida, solo vasta creer y arriesgarse ya que la fe sin obras es fe muerta y tú decides si eres llamado el hombre o la mujer de confianza de Dios, o simplemente un apóstol más que Dios usara, mas solo podrás escuchar los prodigios que muchos valientes se atrevieron a hacer ya que le creyeron y decidieron seguirle.
